Relatos sin miedo
Relatos sin miedo
Advertencia: No soy experta en el tema ni nada parecido. Lo que verán aquí son ideas y puntos de vista propios que pueden debatir en sus comentarios o también aportar sus ideas al respecto.
Relatos sin miedo
La nostalgia por un lugar que ya no existe
¿De dónde soy? Al parecer, vengo de un lugar que ahora existe solo en el imaginario y en el corazón de los venezolanos.
Relatos sin miedo
Quien no se haya quedado horas simplemente revisando las opciones del menú para luego no ver nada… que tire la primera piedra.
Relatos sin miedo
Siempre me han fascinado los sueños y cómo nuestra mente crea historias mientras dormimos.
Relatos sin miedo
Tu presencia no está lo suficientemente valorada, oh poste de luz.
Relatos sin miedo
Paciencia, poco a poco, piano piano si arriva lontano
«Paciencia» era la palabra para cuando ya se habían evaluado todas las opciones frente a mi situación y mi interlocutor se daba cuenta (al igual que yo hacía mucho tiempo) de que realmente no había solución y que no se podía hacer nada.
Relatos sin miedo
Emigrar es un despecho de una relación que no querías que acabara. Es preguntarte si alguna vez te volverás a sentir normal.
Relatos sin miedo
Amigos lectores, yo fui niña de apartamento. Mi noción del mundo venía en su mayoría a través de mi televisor. Por eso, de pequeña creía que en décadas pasadas la gente se vestía solamente de blanco, negro y gris. Creía que la fruta crecía en el mercado (pues yo no veía de dónde salía antes de verla allí), y en mi primer viaje a Estados Unidos (a los 6 años) me enteré que no todos en el mundo hablaban español como yo.
